Sobre poesía y mito

Dicen que miré hacia atrás por curiosidad.
Pero, además de la curiosidad, pude tener otros motivos.
Miré hacia atrás apenada por mi escudilla de plata.
Por descuido, al atarme una sandalia.
Para dejar de ver la nuca justiciera de mi esposo, Lot.
Por la súbita convicción de que si caía muerta él ni siquiera se detendría.

Se te iba haciendo el cuello de sal y la sonrisa
de piedra, y eran páramos los campos
y la ciudad azufre, y habías vuelto el rostro
fuera del orden propio natural (o invitada
por ese mismo orden), olvidando la antigua
dulzura consabida, y supiste de pronto
que era aquel gesto tuyo quien prendía las llamas.

Jamás convertí a nadie en cerdo.
Algunas personas son cerdos; yo les di
aspecto de cerdo.

Estoy harta de ese mundo vuestro
que permite al exterior disfrazar lo interior.

[…]

toda hechicera es
pragmática por naturaleza; nadie
percibe lo esencial si no es capaz
de afrontar los límites. Si tan solo quisiera retenerte
podría haberte hecho prisionero.

[…]dile
que así es como un dios se despide:
si me quedo en su cabeza para siempre
permaneceré en su vida para siempre.

Historia de la guerra: lección 2

Cambio de actitudes: un antiguo catálogo homérico sobre traumas en el campo de batalla
incluye heridas en el globo ocular, nariz, paladar, frente, garganta, clavícula, parte posterior del cráneo, brazos, antebrazo, corazón, pulmones, hígado, bazo, muslo, rodilla, tobillo, talón
El daño psicológico permanente, a pesar de ser una indiscutible preocupación de la
investigación moderna, no parece haber interesado al poeta de la antigüedad.

Temas de discusión
Compare y contraste el ser herido por una lanza en el bazo con una oscuridad mental
absoluta. Considere la experiencia antigua vs. la moderna, considere si cualquiera de estas e
lo que en poesía se entiende como una hermosa muerte.

Historia de la guerra, lección 3

Si coges una flor, si arrebatas un bolso, si posees una mujer, eres un “tomador”. El verbo
griego harpadsein deriva hasta el latín rapio que nos da la palabra rapto, en inglés rape,
violación. Palabras manchadas con la sangre temprana de las niñas. A veces pienso que el
lenguaje debería cubrirse los ojos cuando habla.

IV

Hace mas de 20.000 años apareció la imagen de la diosa en Europa. Entre los Pirineos y el lago Baikal aparecen en las entradas de los santuario estatuas de piedra o marfil, imágenes
diminutas talladas por los sapiens del Paleolítico, como madres, teñidas con color rojo sangre, carentes de pies. La diosa madre inspira una percepción del universo como algo orgánico, sagrado y vivo del cual ella es el núcleo. A partir de la mitología babilónica se empieza a asociar la naturaleza a una fuerza caótica que hay que someter y es el Dios el que pone orden. El hombre se aleja de la naturaleza.

Démeter está en la tradición de la diosa neolítica del grano. No es la diosa de la Tierra, que es Gea, sino su aspecto nutricio, y llega a Grecia en el periodo micénico. Perséfone, su hija,
etimológicamente es “la que brilla en la oscuridad”. La semilla no muere aunque no se vea
desde la superficie.

En la primera versión, Perséfone
le es arrebatada a su madre
y la diosa de la tierra
castiga a la tierra; esto está
en consonancia con lo que se sabe del comportamiento humano:

que los humanos se siente profundamente satisfechos
al hacer daño, en especial
daño involuntario

se podría llamar a esto
creación negativa.

La estancia inicial de Perséfone
en el infierno aun provoca fuertes discusiones
entre eruditos que debaten
qué sentía la doncella:
si colaboró en su secuestro
o si fue drogada y violada contra su voluntad,
como tan a menudo les ocurre a las chicas de hoy.

Como es bien sabido, el regreso de lo amado
no compensa
la pérdida de lo amado: Perséfone
vuelve al hogar
con manchas de zumo rojo,
igual que un personaje de Hawthorne.

[…]
Te puedes permitir que no
te guste nadie, sabes. Los personajes
no son gente.
Son aspectos de un dilema o de un conflicto.

Louise Glück. Perséfone la errante.

Bibliografía:
Campbell, Joseph (2019). Tú eres eso. Traducción Cesar Aira. Ed. Atalanta.
Frye, Northrop (2018). El gran código. Una lectura mitológica y literaria de la Biblia.
Traducción de Elizabeth Casals. Ed. Gedisa_cult.
Szymborska, Wislawa (1997). Paisaje con grano de arena. Traducción: Jerzy Sławomirski y Ana María Moix. Lumen.
Atencia, María Victoria (2021). Una luz imprevista. Poesía Completa. Ed. Cátedra.
Ovidio (2000) Metamorfosis. Traducción de Ely Leonetty Jungl. Ed. Austral.
Glück, Louise (2011) Poemarios Averno y Praderas. Traducción: Abraham Gracera y Ruth
Miguel Franco y Andrés Catalán. Ed. PreTextos.
Carson, Anne (2021) Norma Jeane Baker de Troya. Traducción de Jeannette L. Clariond. Ed.
Vaso Roto.

Salomé Ballestero
Consejo editorial Anfibia

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