Prostíbulo poético: habitar el espacio del deseo

Una entrevista a Sonia Barba.

Mi vínculo con la poesía se remonta a cuando a la edad de trece, catorce años nace mi deseo de convertirme en una persona «culta» o lo que la niña que era en aquel entonces entendía por una persona culta. Eso despertó en mí una necesidad de leer, de leer mucho, de acumular lecturas una encima de otra y de hacerlo rápido, yo tenía muchísima prisa para todo a esa edad, no sé vosotras las Anfibias. El caso es que esa necesidad me llevó directamente a devorar libros de poesía de la biblioteca que una prima mucho mayor había dejado en casa de mi tía que vivía en la casa de abajo. Así que yo escalaba por aquellas estanterías llenas de libros y buscaba los más finitos para poder decirme a mí misma que había leído muchos libros. 

A esa misma edad, más o menos, descubrí en la radio el programa «Rosa de sanatorio» de José Luis Moreno Ruiz que se emitía en directo a las dos de la madrugada. Fui una adolescente insomne y cada noche en la cama, mientras toda la casa dormía, cogía los walkman de mi hermana mayor y lo escuchaba a escondidas. En el programa se leía poesía y se escuchaba música underground con letras muy cuidadas, tremendamente líricas y/o explícitas vamos.

Lo del Prostíbulo Poético vino muchos años después y aunó disciplinas que yo siempre había manejado como eran la escena, la poesía, la música, el cabaret, todo ello desde los márgenes.

Ese es uno de los momentos más creativos y emocionantes del proceso de entrar a formar parte del Prostíbulo Poético. Lo inicio haciendo una serie de preguntas relacionadas con la infancia, los sueños y el imaginario más arraigado a quienes me han escrito y enviado sus textos y con los que previamente me he reunido para explicarles en qué consiste ser parte del Prostíbulo Poético y de qué manera lo llevamos a cabo. De las respuestas que ellas y ellos me dan aparecen muchos hilos de los que tirar o, en muchas ocasiones, aparece la inspiración que me hace proponerles un nombre. En otras ocasiones, seguimos jugando a través de ejercicios de escritura hasta dar con el alma del alter ego que finalmente será encarnado por el y la poeta. Es muy divertido. Lo que siempre les pido es que no quieran encarnar a alguien que ya son en los proyectos artísticos en los que están trabajando. Y, sí, hay espacio para la improvisación aunque yo diría que más que para la improvisación, hay espacio para la sorpresa. 

Bueno, sí, todo lo que indicas está ahí. Fíjate que ya la utilización de las dos palabras que dan nombre al proyecto por sí solas ponen muy nerviosa a la gente. La poesía, lo poético, algo difícil de definir, difícilmente medible y cuantificable, eso es algo que te obliga a pensar en un momento del mundo en el que no hay tiempo para ello y menos aún para desarrollar un pensamiento propio. Te obliga a tomar partido e implicarte, a atreverte a dar una respuesta genuina y meditada  sobre algo. Y luego está el tema del prostíbulo y la estigmatización absoluta del término. La idea de vender intimidad a alguien desconocido que paga para liberar su deseo. Nos gusta estar ahí, habitar ese espacio te hace descubrir muchas cosas sobre el otro y sobre ti misma, sobre tu vulnerabilidad, sobre tu fuerza, sobre lo común, sobre lo elegido. Se lo recomiendo a todo el mundo. Nuestro empeño siempre es el de mantener al colectivo en un espacio seguro desde el que poder ahondar en tus inquietudes siendo arropada y sostenida por las otras. 

Me atrae mucho todo lo que hace Sara Torres, Alberto Velasco, Carla Simón y, si entramos en el cine independiente para adultos, he descubierto el proyecto de la performer Vex Ashley, que me parece alucinante, se llama Four Chambers. En sus películas explora temas como la simbología,la tecnología o el misticismo con una mirada profundamente artística dentro de lo que es la pornografía.

Me gustaría daros las gracias. Admiro vuestra labor, vuestra trayectoria, la forma en que habitáis el mundo haciendo que las personas abran sus mentes y acerquen su espíritu a la poesía, a la creación, al arte. Me siento muy afortunada de saber que existe este proyecto y de que de alguna manera os haya interesado lo que vengo haciendo desde hace casi veinte años en el Prostíbulo Poético. 

***

Deber
Así que tengo que vaciarme
como hueco de ojo
como muerto maquillado
como bolso del revés

Abre mis piernas
mira
El futuro del mundo
acaba de abandonar la nave
El futuro del mundo
va camino del supermercado
El futuro del mundo
tiene hambre

Habítame cordura
trágatelo todo.

Inercia cosmológica del abandono temprano 

Me traicioné. Dejé de buscarte. Besé a otros. Bebí té en el Ritz. No pensé en mí. Paré antes de
tiempo. Hablé de otras cosas. No escribí más cartas. Abandoné mis baños de espuma.
Comencé a cenar a las ocho. A dormir a las doce. Desatendí las llamadas. Volví a sonreír. A
sonreír poco. A ser ese ser amable.
Me traicioné. Dejé de elegir. Me quedé con todo, con cualquier cosa. Me refugié en lo neutro,
en sus colores inadvertidos. Empecé a tener cuidado. A ser más cuidadosa. No te di
importancia. Mastiqué conscientemente siempre el mismo número de veces, después lo
tragué todo. Seguí masticando. Escuché atentamente la predicción meteorológica. Tomé
precauciones. Pedí un granizado. Comencé a pensar en cosas. En esas otras cosas.
Me traicioné. Dejé de alegrarme. De comprar caramelos. Abandoné la ciudad. Desperté en
otros brazos. Caí. Seguí cayendo. Me rodeé de ellos, de nadie. Adopté todos esos valores
tradicionales. Perdí mi palabra. Me hice pedazos. Sople todas las velas. Encendí todos los
televisores. Apagué todas las luces. Busqué tus manos. Dormí por cien años. Comencé a
recordar, a recordarlo todo. Bajé hasta el fondo de mi corazón. Me corté la cabeza. Sentí un
nudo en el estómago. Me traicioné.

imposibles

vuestra incapacidad de reverencia nos convirtió en eso
vuestro exceso de presunción nos borró de vuestra vista
anheláis volver a contemplarnos
pero en nuestro lugar
ineludiblemente
acaban apareciendo ante vuestra mirada deforme 
solo lechuzas, arañas y tormentas

Sonia Barba es poeta, actriz, creadora y directora del colectivo Prostíbulo Poético desde donde lleva a cabo el trabajo de edición de los Libros Rojos. También es autora de: Dear Pretty Baby  (66RPM Edicions) La Inopia (Karakter) y Desobediencia (Huerga y Fierro).

IG: @sonia_Barba

Salomé Ballestero
Consejera editorial Anfibia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You May Also Like