PEDAZOS DE COSAS VIEJAS










De Cativa en su lughar/Casa Pechada (Progresele, 2013)

Luz Pichel (Alén, Pontevedra, 1947)
Luz Pichel es poeta. Nació en Alén, Pontevedra, en 1947. Alén quiere decir “más allá”, y también quiere decir “el más allá”. Allí aprendió a hablar dentro de una lengua que podría morir pero no quiere. Los que hablan aquella lengua piensan que siempre son otros los que hablan bien.
La tensión entre lenguas mayores y menores, la potencialidad liberadora de un uso no estabilizado ni folklorizante del dialecto, la conflictividad de clase que el castrapo deja a la vista, la memoria y la infancia y la grieta de invención que ambas abren, son algunas de las vías que su poesía explora.
Es autora de los libros de poesía: El pájaro mudo, ediciones La Palma, 1990, I Premio de poesía “Ciudad de Santa Cruz de la Palma”); La marca de los potros, Diputación de Huelva, 2004, XXIV Premio hispanoamericano de poesía Juan Ramón Jiménez; Casa Pechada, Fundación Caixa Galicia, 2006, XXVI Premio Esquío de Poesía; El pájaro mudo y otros poemas, Universidad Popular José Hierro, Madrid, 2004 (reúne este libro la reedición de su primer poemario junto a nuevos trabajos como Ángulo de la niebla, Cartas de la mujer insomne y Hablo con quien quiero); cativa en su lughar/casa pechada Col. diminutos salvamentos, ed. Progresele, Madrid, 2013; tra(n)shumancias, Col. eme, ed. La Palma, Madrid, 2015; CO CO CO U, La uÑa RoTa, Segovia, 2017; DIN DIN DON Y MÁS HORTENSIAS AZULES , Cartonera del Escorpión Azul, Madrid, 2021, ALÉN ALÉN, La uÑa RoTa, Segovia, 2021, y TU EXISTE, La uña rota, Segovia, 2023.
¿Cómo surgen tus poemas? ¿Qué chispazo desencadena el primer verso? ¿Cuál es el primer latido que inicia la vida de un poema?
Algunas veces surgen y muchas veces no. Siempre ocurre cuando me siento (de “sentarse”) con voluntad de ponerme a escribir. Rara vez tengo claro de antemano qué va a pasar y me siento (de “sentir”) muy inquieta cuando no pasa nada, como si no fuera a poder comer o dormir ese día por falta de patatas o de melatonina.
Si el chispazo aparece es en medio de un intento: me pongo a escribir sobre cualquier cosa, a veces a modo de diario, y de repente “la cosa” (otra) aparece (una idea, una forma…). Esto es lo que ocurre más frecuentemente, pero el poema puede venir de muchos lugares. Su aparición es mucho más probable cuando ya se ha concebido una idea de libro.
El Libro de la revelación y el camino dice que “la labor de aproximar lo inconsciente a la parte consciente es una tarea que ocupa toda una vida”. ¿Hasta dónde lo logras, quedas alguna vez satisfecha? O, lo que es lo mismo, ¿cuándo es el momento de abandonar un poema?
En mi caso, la concentración en la escritura, cuando esta está en marcha, me lleva a un estado de bien-estar propicio a la aparición de imágenes, recuerdos, imaginaciones, ensoñaciones… No me preocupa de dónde vienen, supongo que las procedencias son muy variadas. El trabajo a partir de ahí es muy consciente y sigue siendo adictivo, precisamente porque genera bienestar mental. Por eso se sufre cuando la escritura “no está”. Por eso, lo más satisfactorio en la elaboración de un poema o de un libro es el proceso, porque hay gozo ahí. No es necesario abandonar un poema, siempre se podría volver a él y reescribirlo, pero creo que es el propio poema quien te dice cuando puedes, de momento, dedicarte al siguiente. Por último, ¿por qué había de ser un “lo he logrado” más importante que el “a ver si lo logro”? En el reto y en el riesgo está el placer.
¿Qué ecosistemas poéticos o artísticos nos querrías recomendar? Lugares escondidos, secretos u olvidados-
En Argentina nos dicen gallegas a todas las españolas. Conozco grandes poetas argentinas y creo que Galicia es una estupenda cantera de poetas. En femenino, sí, por amor y por respeto a las estupendas poetas que ahí tenemos. No diré nombres.
Pero creo que al mismo tiempo que señalamos a algún ecosistema, conviene saber apreciar lo individual sorprendente en cualquier espacio, desierto o mapa. Buscando, se les descubre. Lo que yo siento es pena de que el día no tenga más horas para más libros, que el tiempo se acabe y la montaña de lo por leer siga siendo inmensa siempre, siempre inmensa, siempre.
¿Cuál es tu organismo vivo favorito?
Se llama SEMINARIO EURACA, un lugar de estudio, de aprendizaje, de buenísima escucha.