En sus manos
toda la claridad inmóvil,
animal doméstico
que acerca su lomo herido.
Ella,
esbelta como una espiga de luz,
zurcía cada hilacha
de la tarde.
Todo fue en vano,
madre.
No hay sutura
que repare la extinción.
……………………………………
La curvatura perfecta de la alegría
es
nuestro nido legítimo.
Pero volvemos al mar,
a su atávica sed
de naufragios
volvemos
ciegos de sal.
………………………………..
Si hay un lugar intacto,
intacto de lluvias,
de tiempo,
de muerte.
Si hay un lugar intacto,
allí
no podemos regresar.
Aunque desenterremos
los huesos de la tarde,
aunque el grito del vencejo
rompa las esferas desgastadas.
Allí
ya no hay nadie.
………………….
(De LLUVIA ILESA, Ed.Tigres de Papel, 2022)
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca
Olga Orozco
Una boca de agua
dice casa
y la palabra cae, se hunde
hasta la ceniza.
Dice hambre,
dice sed
y huye la palabra
y queda
el hambre,
queda
la sed.
Boca de agua – raíz del aire
Cómo nombrar este mundo
de memoria ciega.
………………………………..
No hay manos suficientes
que contengan un mar
desbordado de muertos,
manos azules que
arranquen la sal
de los ojos.
Mira el diafragma del agua
moverse infatigable:
aún respiran
los ahogados.
(De CON ESTA SOLA BOCA, Edicions 96, 2025)

Esther Veintimilla Cruzado (Pedreguer, 1972)
Reside en Paterna (Valencia). Es licenciada en Filología Hispánica por la Universitat de València, donde desarrolla su actividad laboral en el Servicio de Bibliotecas y Documentación.
Ha asistido a diversos talleres de escritura poética (Polimnia 222 de la UPV o el Taller de escritura de la UV). Forma parte de la Asociación Cultural Concilyarte con la que organiza, como miembro del comité organizador, el Festival Nacional Poesència: Valencia, ciudad de la poesía. Ha publicado poemas en varias antologías (tanto en castellano como en valenciano) y ha sido finalista de los Premios de Poesía Ciudad de Badajoz (ediciones de 2020 y 2021). En el 2022 obtuvo el I Premio Internacional de Poesía Genialogías con el poemario Lluvia Ilesa, convocado por la Asociación de poetas feministas Genialogías, de la que, desde entonces, forma parte. En 2024 obtiene el XXVIII Premio Marc Granell en la modalidad de castellano con el poemario Con esta sola boca.
https://www.facebook.com/esther.veintimilla
¿Cuál es tu fuente nutricia?, ¿de dónde mamas? Descríbenos tu cadena trófica.
Me nutro de la vida misma, de todo aquello que me golpea y me interpela. Es cierto que la mirada también se aprende y yo mamé de la sensibilidad y la forma de mirar de mi madre, como también heredé el oído musical de mi padre, algo que es importante para el ritmo y la musicalidad en la poesía. Además, me alimento de las lecturas de los demás. Todo forma parte de mi aprendizaje.
¿Cómo surgen tus poemas? ¿Qué chispazo desencadena el primer verso? ¿Cuál es el primer latido que inicia la vida de un poema?
Primero ocurre el golpe o el flechazo de algo que acontece y, después de un tiempo de reflexión, los primeros versos vienen de algún lugar, no sé de dónde. Y esto es un “problema” porque a partir de ellos debes continuar el poema y rematarlo manteniendo una altura poética “aceptable”.
¿Eres una escritora adaptativa, necesitas un clima, un biotopo concreto?
No necesito un lugar concreto para escribir. Los versos pueden surgir en cualquier lugar y los voy anotando, normalmente, en las notas del móvil. Pero es cierto que hay algo oral en mi escritura. Necesito oír cómo van sonando los versos. Lo que me ayuda mucho es caminar, por lo que podríamos decir que el movimiento y la voz, el cuerpo en definitiva, también escribe. Luego viene la parte de la corrección. Escribo el poema en el ordenador y lo corrijo. Lo dejo reposar unos días para alejarme de él y vuelvo a releerlo en voz alta y corregirlo.
¿Cuál es tu diario de lecturas, tus referentes, poéticos o no, en estos momentos? ¿Qué ecosistemas artísticos, lugares escondidos o secretos nos querrías recomendar?
Hay poetas que me han fascinado siempre y a los que vuelvo, como Antonio Machado, José Ángel Valente, Gamoneda, Celan, Ángel González, Juarroz, Daniel Faria, y mujeres poetas, con las que siento una conexión especial, como Pizarnik, Olga Orozco, Paca Aguirre, Blanca Varela, Idea Vilariño, Eunice Odio, Anise Koltz, … Recomendaría a la poeta sefardí Clarisse Nicoïdski, a las poetas reeditadas por la asociación Genialogías en la editorial Tigres de Papel, especialmente, de los últimos libros publicados Niño y sombras, de Concha Méndez, y a una joven filósofa que he descubierto recientemente, Valeria Pazos, que ha dedicado sus estudios al teatro sensorial y la imaginación estética. Sus creaciones audiovisuales son pura poesía.
¿Qué animal/organismo vivo favorito?
Siento un respeto y amor absolutos hacia cualquier ser vivo. Cada vez admiro y me asombra más la Naturaleza. Todo es un hermoso regalo que el ser humano no sabe apreciar. No sabría decidirme por alguno de ellos. Tal vez el colibrí por su belleza y discreción; o el árbol, un ser inofensivo y generoso que sostiene la vida. Pero si vamos más allá de lo tangible, la lengua también es algo vivo y poderoso. Yo amo las palabras (es la materia prima de la poesía) y cuando escribo encuentro el único lugar de libertad y resistencia.