Inventario efímero #9

El espejo nos devuelve la medida de los días.

Toda medida supera los días, la inmediatez del espejo no hace más que lo que intenta evitar: espesar la duración de los días.

No hay que dejar de hablar del espejo, de las lagunas acristaladas dentro del iceberg, de los alfileres que apuntalan el hielo.

Sostener la mirada ante el espejo, ante las sacudidas de los días, cuando todo parece dejar de decir pero dice, dice, dice dentro y fuera del espejo: “no dejemos de hablar de cada día, de cada desbordamiento de la imagen y el reflejo”.

Y no lo hacemos, no dejamos en este noviembre novedoso, y repetido, sin embargo, porque somos irredentas.

Seguimos con la enunciación que devuelve Ana Gorría, en #Las Razones de la Orquídea, donde nace su retrato en reflexión de superficie surfeando sobre el “soy”.

En #Micelia el juego apalabrado en la lengua de chus arellano es crisol donde se mezclan las luciérnagas: siempre rutilantes y siempre, como ellas, las pequeñas balizas luminosas se reparten por el texto.

Dentro de #CompañíadeMarimos la conciencia se despierta en atracción y con ella se produce convergencia de los rayos. Blanca Morel destapa la oscuridad, nos revela la condensación propia de sus capas en un ejercicio nocturno y opacado. A su vez, Paloma Chen, inaugura una linterna orientada que es alumbre y es alambre y conecta otras radiales.

Lisi Prada proyecta en #Pantalonesdequimeras su cadencia: sensorial, conceptual, cabeza y cuerpo conectados con la ética. Todo ello se combina: movimientos de sosiego, microdosis de recursos que aminoran, cobran vida, se suceden, pues es ella la actitud es resistente ante espejismos.

Una dramaturgia atemporal llega para inundar el sur de Madrid, en #Elingeniodelescarabajo Miguel Valbuena y Salomé Ballestero traen a territorio urbano al mamífero marino de tamaño calculable: 16 toneladas que no varan; deambulan por las calles. Un cachalote en Carabanchel, el proyecto que entrelaza teatro y poesía se aparece en este barrio como especie de ser vivo con cabeza de cetáceo.

Concluye el recorrido de destellos que resuenan en #MirtoHermético. Marisa Bello, con Cerco la casa aborda el espacio, el tiempo abolido, la concurrencia del poeta y la casa primera, el lugar de construcción de la identidad siendo ausente el tiempo, siendo presente un universo propio que resuena y repercute siendo eco.

Y decimos, decimos, decimos. No al olvido de los días que han tomado su medida.

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